Ficha de Koral (mestiza-unicornio)

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Ficha de Koral (mestiza-unicornio)

Mensaje  Invitado el Dom Mar 21, 2010 11:15 pm

Ficha de personaje

Koral
Lunnawi

 

Edad
Sexo
17 años
Femenino

 

Descripción física
-Koral:
Koral es una semifeérica delgada, de suaves curvas y de estatura alta, pero no de forma exagerada. Sus rasgos y movimientos son suaves y felinos, tiene una hermosa sonrisa, las orejas acabadas en punta y sus ojos grandes y bordeados de esperasa pestañas, son de color negro, aunque con la luz directa se pueden ver de color plateado oscuro. Sin e,mbargo, no son los ojos de un feérico: la córnea blanca es visible. También tienen la luz pura característica de los unicornios, pero brilla de manera débil, y está cubierta por una tiniebla oscura que es señal de la enfermedad que sufre el unicornio. Su piel presenta una coloración normal de humana, pero es algo pálida. Su cabello, fino pero rebelde, le llega hasta la cintura, y es de color verdevivo, brillante como la hierva en primavera. Normalmente lo lleva suelto, pese a que resulta ciertamente incómodo en muchas ocasiones.

-Lunnawi:
Lunawi, en idhunaico significa “el crecer de la magia”. Es un unicornio enfermo a causa de una terrible plaga que sufrieron los de su especie (vease los sucesos del antiguo foro, cuando una extraña energía parecía matar unicornios) . Presenta el aspecto de un unicornio completamente negro como una noche cerrada, y parece emanar un poder oscuro, angustioso y doloroso. Sus ojos son un remolino de honda oscuridad… aunque en el fondo todavía pervive una chispa débil de luz. Su espiralado y largo cuerno parece una fuente de las más tenebrosas tinieblas. Es un unicornio precioso, pero aterrador, con un triste aspecto de sufrimiento.

 

Descripción Psicológica
-Koral:
Koral siempre se ha considerado un poco más hada que humana, y esto no es del todo casual. Aparte de vivir más tiempo con su madre, una feérica; en su familia humana por parte paterna hubo también algún feérico, un bisabuelo, tal vez.
Es inteligente, libre, despistada y sensible, le gusta soñar despierta. Es alegre y positiva, y le encanta viajar y explorar nuevos lugares. También es algo reservada con la gente que no conoce casi, pero es muy buena amiga de sus amigos. Es intuitiva y observadora, y no demasiado habladora.
Aunque a veces parece mostrar un aire inocente, en el fondo es fuerte y seria, y no dudará ni un ápice en enfrentarse a los problemas, sean de la clase que sean, hasta el final.
Adora la vida: las plantas y los animales. Tiene una sensibilidad especial para tratar con ellos.
Koral no es muy religiosa, aunque sí creyente, en especial a la triada de las diosas, y más concretamente a Wina e Irial, por ese orden. Vivió en Alis Lithban, el bosque de los unicornios y la magia, y además su madre era una semimaga, por lo que la magia fue siempre su principal sueño.
Es, además, neutral, como todos los unicornios. No entiende de bandos ni de dioses ni de razas, pues para ella esto no es importante a la hora de juzgar a alguien.

-Lunnawi:
Lunnawi es un unicornio acosado por una terrible enfermedad, por eso puede mostrarse arisca con el resto de los seres, incluso cruel en algunas ocasiones. Siente odio hacia muchas cosas y es vengativa, pero sobre todo, lo que siente es rencor, mucho rencor hacia el causante de su enfermedad. No obstante, no es mala ni nada por el estilo: sus conductas crueles suelen estar causadas por la desesperación y dolor que lleva su alma enferma.
Todo este carácter es traído por una sola causa: el sufrimiento por sentir su esencia prisionera, como un pájaro sin alas. En el fondo de su alma solo pide ayuda para volver a ser la que era… si eso es posible.


Habilidades
Defectos
Koral es ágil y de rápidos reflejos. Es también muy buena en la velocidad y, pero no es demasiado fuerte físicamente.
Tiene muy buena memoria y una gracia natural para inventar y narrar historias. También sabe tocar la flauta del bosque, aunque no tiene mucha práctica.
Tiene un instinto de supervivencia desarrollado y es buena orientándose. Gracias a su parte feérica tiene una habilidad y sensibilidad especial para tratar con los seres vivos, es decir, los animales y plantas.
Por su condición de medio feérica y unicornio, posee una excelente habilidad para ocultarse y pasar inadvertida, por lo que, si se lo propone, puede ser imposible de encontrar. Al mismo tiempo, puede captar con facilidad el aura de las criaturas y ver la luz en los ojos de otros híbridos de unicornio.
Sabe manejar con precisión la magia, y además, gracias a Lunnawi, puede moverse con la luz.
Koral no es demasiado abierta. Debido a su timidez no le es fácil conocer a gente, pero cuando consigue un amigo de verdad, sabrá cuidarlo. Debido a su condición de semifeérica, se agobia y se debilita en lugares muertos, sin vegetación. También por culpa de eso, siente un poco de adversión al fuego.
No tiene una naturaleza de guerrera. La espada no es su punto fuerte, sabe solo lo justo para defenderse medianamente, pero lo poco que sabe está basado en la técnica de los caballeros de Nurgon, pues fue una caballera la que le enseñó lo poco que sabe.
Su magia es muy inestable, pues el poder del unicornio interfiere en la ejecución de hechizos, por lo que, aunque a veces consigue realizarlos bien, otras veces, o bien sale la magia con demasiada fuerza, o simplemente no sale.
Su poder feérico no es lo suficientemente fuerte como para poder crear y hacer crecer las plantas de forma espontánea.
A veces le cuesta ser realista, y sueña mucho despierta.
Debido al unicornio enfermo que late en su interior, transmite una energía oscura y dolorosa a quien la toque.

 

Aficiones
Cosas que odia
A Koral le encanta cabalgar sobre su monturas y sentir todo el aire en el rostro. También le gusta en general la compañía de sus animales y estar en espacios al aire libre y llenos de vida, como los bosques, para explorarlos o simplemente descansar el ellos. También le apasiona viajar y conocer sitios nuevos.
Le encanta conocer y narrar leyendas apasionantes, tocar la flauta del bosque y realizar magia. Un hobbie suyo es coleccionar los colgantes típicos de magos.
Odia ser una carga para los demás. También odia a la gente que no le deja libertad y que la obliguen a hacer cosas que no quiere. Y también a los que juegan con los sentimientos suyos y de los demás. Odia el fuego, y por tanto, a aquellos que provocan incendios. Algo que jamás perdonaría es que hicieran sufrir a sus seres queridos.


Pasado
Koral nació en el bosque de Alis Lithban. Sus padres, un humano y un hada, se conocieron por primera vez en el bosque de Awa, donde la feérica vivía inicialmente. Su padre había llegado a Awa en nombre del ejército de Raheld para hablar con el representante de los feéricos, cuando, antes de entrar en el bosque, fue sorprendido por un grupo de bandidos que le superaban ampliamente en número. Consiguió deshacerse de ellos, pero acabó malherido, y vagó por Awa hasta que la madre de Koral lo encontró y decidió curarle con su poder de semimaga. Fue entonces cuando surgió el amor entre ellos.

La madre de Koral huyó a Alis Lithban pocos meses antes de dar a luz, y mantuvo a su hija oculta de su familia por temor a que no aceptaran a Koral por ser mestiza. Koral vivió y creció sin saber nada de sus familiares, ni por parte materna ni por parte paterna, en una pequeña comunidad de feéricos que, según parece, aceptaban mejor a los semifeéricos que en Awa. El padre de Koral, como guerrero del ejército de Raheld, siguió viviendo en los Reinos Humanos, y solo podía ir a ver a su familia en contadas ocasiones. Mientras tanto, la madre de Koral le enseñaba a su hija el arte de la magia feérica y las leyendas sobre la magia y los unicornios, no obstante, su madre era una semimaga. Y así fue como Koral deseó ver algún día al unicornio del que tanto hablaban.

El día del sexto cumpleaños de Koral, su padre fue a visitarlas y le ofreció un regalo especial a su hija por su cumpleaños: llevarla a los Reinos humanos para que conociese sitios nuevos y además enseñarle el arte de la espada. Pero Koral dudó, porque su mayor deseo era ver al unicornio y ser maga, algo que resultaba mucho más fácil de conseguir si se quedaba en Alis Lithban. Así que decidió quedarse en el bosque. De modo que su padre volvió solo a Raheld, donde le aguardaba una sorpresa: tenía que alistarse por obligación en una guerra que tenía como motivo enfrentarse a los Bárbaros de Shur-Ikail por una disputa. Como su hija no lo había acompañado, no tenía excusa para evitar esa obligación, así que fue a la batalla. Y la mala suerte hizo que el padre de Koral cayese en esa guerra, abatido por el jefe de los Nueve Clanes.
La pobre niña, cuando lo supo, no pudo evitar sentirse culpable. Si hubiese accedido a acompañar a su padre, éste no habría ido a la guerra.

Pero lo superó, aunque en el fondo de su alma seguía sintiendo que aquel suceso era culpa suya. Los años siguientes se esforzó muchísimo en seguir aprendiendo todo lo que su madre le enseñaba acerca del mundo de la naturaleza y los secretos de los feéricos, y continuó aprendiendo leyendas diversas sobre magia que alimentaban sus deseos de ver al unicornio alguna vez.

Un año, su madre enfermó. Los sanadores le comunicaron que no había cura para aquel mal, y sólo le dieron unos pocos meses de vida a su madre. Madre e hija se retiraron a vivir a una casa-árbol nueva, creada por el poder feérico de la progenitora. Llegado al punto en el que la madre debía permanecer siempre en cama, Koral reunió todas las leyendas que conocía, y comenzó a trabajar como juglar para mantenerlas a las dos. Pero a muerte llegó un día a visitarlas, y se llevó la vida de su madre cuando Koral dormía, soñando tal vez en los bellos unicornios de las leyendas.

Koral ya no se sintió capaz de seguir en el bosque. Por primera vez en su vida, lo encontró agobiante, y quiso salir de él. Abandonó su casa sin ninguna precaución y salió corriendo sin rumbo, hasta que, exausta, tropezó y cayó, y ya no volvió a levantarse. Se quedó allí, al pie de un árbol, llorando, hasta que el unicornio la encontró y le concedió sus dones. Con una nueva meta, llegar a ser una gran maga, patió de su bosque para recorrer Idhún.

*******

Lunnawi era un hermoso unicornio hembra que nació, como la mayoría, en Alis Lithban. Pero Lunnawi sentía una fascinación por el mundo y sus criaturas, y se dedicó a viajar por el mundo para cumplir el sueño de todo idhunita, entregando y repartiendo la magia por todos los rincones de Idhún.
El unicornio había oído rumores sobre una rara energía que mataba unicornios, pero poco sabía, y nunca le concedió demasiada importancia. Al fin y al cabo, siempre le ocurre a otro… hasta que ese otro eres tú. Lunnawi fue atacada por esta peligrosa y oscura plaga, que se alimentaba de la esencia de unicornio, cuando paseaba por los Ojos de Neliam. No pudo escapar de su destino, por mucho que lo intentó, y cuando creyó que ya estaba todo perdido, apareció Koral. La semifeérica, que estaba de paso para ir a la torre de hechicería de Awinor, no pudo dejar al unicornio moribundo abandonado a su suerte, y trató de acercarse a él para socorrerlo. Pero la enfermedad que atacaba a los unicornios también parecía absorber la magia de los magos, en los cuales detectaba la propia esencia de unicornio. Afectó pues también a Koral, poniéndola en peligro de muerte. El unicornio no quería morir, y no dejó escapar su última oportunidad. Fundió su alma con la de una moribunda Koral, convirtiéndose en híbrida para salvar a ambas.
Pero nada pudo hacer para evitar quedar enferma: Su hermosa alma antes pura se contagió de aquella oscura energía, llenándola de tinieblas y envenenando su magia. El unicornio vivió, pero dejó de ser libre para ser prisionera de su propia enfermedad. Y todavía no sabe si volverá a ser la misma.

 

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Última edición por Koral el Mar Mayo 11, 2010 4:37 pm, editado 2 veces
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